Mostrando entradas con la etiqueta ARCO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ARCO. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de marzo de 2018

DE LO VENIDERO EN EL ARTE (UN ANÁLISIS DE ARCO2018)


          “El futuro no es lo que va a pasar, sino lo que vamos a hacer”. Éste ha sido el, a priori, optimista leitmotiv de ARCOmadrid2018. En la práctica más de lo mismo pero acompañado de muchas ventas que, en el fondo, es lo que cuenta. De hecho, parece ser que se han recuperado ''posiciones previas a la crisis'' y el ambiente general de los dos primeros días así lo manifestaba a través de los numerosos coleccionistas que se veían pulular por los pasillos. Eso sí, no nos engañemos, el gran coleccionista no es español sino latinoamericano.  
¿El futuro? El futuro no sé, pero el presente de esta edición ha traído censura y una más que necesaria reivindicación de género ante la invisibilización que sufren las mujeres en el sector cultural. Entonces, visto lo visto, si éste es el futuro que paren el mundo que yo me bajo.


La feria comenzó movidita, cuando aún no había dado tiempo ni de avanzar medio pabellón tras pararte a hablar con mil y un conocidos y colegas de profesión, llegó el notición que ya no dejaría de planear sobre nuestras cabezas en los próximos días:  la retirada de la obra de Santiago Sierra que califica de “presos políticos” a Junqueras y los Jordis. La petición llegó por parte de IFEMA, no de ARCO (quien emitió un comunicado para mostrar su desacuerdo con esta medida) y su galerista Helga de Alvear, cual sumisa del sistema, aceptó retirarla. La pieza la compró un empresario catalán por una cantidad nada desdeñable. Al final todos ganan excepto la libertad de expresión. Estamos ante la primera vez en las 37 ediciones de la feria en la que se retira una obra de arte expuesta. Juzguen ustedes. 

Presos político / Santiago Sierra / Galería Helga de Alvear

El segundo aspecto controvertido de la edición, que no es nuevo en absoluto sino que es un pesado fardo a cargar en toda la Historia del Arte, es la escasa presencia de mujeres artistas. Y así seguimos. El año pasado, según las cifras proporcionadas por MAV (Mujeres en las Artes Visuales) sólo el 20% de los participantes en ARCO fueron mujeres. Y, dentro de este porcentaje, el número de artistas españolas es ínfimo. Este año la cosa andará por el estilo. Lo significativo es que, con estos porcentajes y en el maremágnum de dos pabellones repletos de arte por los cuatro costados sobresalga, a mi juicio, la obra de cuatro artistas mujeres españolas. Tres de ellas con una carrera de fondo como Concha Jerez (Aural Galería – España), Esther Ferrer (Galería Angels Barcelona- España) y Carmen Calvo (Galería Rafael Ortiz – España) y otra joven y con mucho futuro como Irma Álvarez-Laviada (Galería Luis Adelantado – España). Pero aun siendo positivo, esta selección también traduce la dificultad de acceso a los circuitos oficiales que padecen las creadoras más jóvenes.

Paisaje de la memoria / Concha Jerez / Aural Galería

Esther Ferrer / Galería Angels Barcelona

Desde ARCO se ha tratado de ofrecer una cara amable en este sentido ya que los tres programas de la feria están comisariados íntegramente por mujeres y, a través de las redes sociales, se ha realizado también alguna que otra publicación de attrezzo. Una pátina que no oculta la realidad por ello, en la primera jornada de la feria y de manera paralela a todo el revuelo de la citada obra censurada, bajo el hashtag #estamosaquí más de sesenta mujeres vinculadas al arte se unieron en una acción feminista a iniciativa de las artistas Yolanda Domínguez y María Jimeno con el objetivo de visibilizar el papel de la mujer en el arte. Con una señal roja de geolocalización como las de GoogleMaps sobre la cabeza, el grupo recorrió tranquilamente la feria con el fin de generar diálogo y sonoridad. Entre las participantes se encontraban muchas integrantes de La Caja de Pandora, un grupo de trabajo independiente, horizontal y no mixto de más de 3000 mujeres y otras identidades de género no hegemónicas, vinculadas con el arte y la cultura, organizadas y en lucha por un contexto libre de violencias machistas y abusos de poder.

#estamosaquí

En esta línea, una de las propuestas más destacadas de la feria ha sido el stand de la Fundación Provincial de Artes Plásticas Rafael Botí, organismo dependiente de la Diputación de Córdoba que, bajo el lema “ARTE, MUJERES Y FUTURO”, reunió la obra de tres destacadas creadoras: Nieves Galiot, Verónica Ruth Frías y Lola Guerrera. El comisariado corrió a cargo de Lola Molina, un orgullo de colega de profesión. Además, a través de la acción participativa I am a woman orquestada por la propia Verónica Ruth Frías, una treintena de mujeres del sector portaron carteles con los lemas que conforman la obra Pink Power exhibida en el stand. Éste sí es el futuro damas y caballeros. El proyecto se acompañó de un catálogo muy cuidado en cuanto al contenido y en el que Lola Molina sentencia: “La presente exposición brinda una nueva oportunidad para apreciar la calidad de la que goza la creación contemporánea cordobesa. Confiamos en aportar nuestro granito de arena a la visibilización de la riqueza de planteamientos del trabajo artístico de las mujeres”. Pasen y vean diputaciones varias del territorio nacional y, por favor, tomen ejemplo.

Arte, Mujeres y Futuro / Fundación Rafael Botí

Retomando una anotación del inicio del artículo y analizando la feria globalmente, en este ARCO 2018 ha destacado el coleccionista latinoamericano, no en vano uno de los Premios “A” al Coleccionismo en su 22ª Edición ha recaído en la Colección Ella Fontanals Cisneros “por la visibilidad que su colección y la Fundación CIFO (Cisneros Fontanals Art Foundation) han dado a los artistas de Latinoamérica”. Por este motivo se presentó en el pabellón 9, en un pequeño espacio a modo de gabinete, una selección de obras de esta colección como testimonio de la labor realizada. Entre ellas, destaco especialmente los trabajos de Doris Salcedo (Colombia) y un vídeo en 8mm de Ana Mendieta (Cuba) titulado “Corazón de roca con sangre”.

Doris Salcedo y Ana Mendieta / Colección Ella Fontanals Cisneros

Las galerías y los artistas con propuestas más interesantes también provienen de América Latina. Es el caso de galerías como Carmen Araujo (Venezuela), Del Infinito Arte (Argentina), Casas Riegner (Colombia), Nueveochenta (Colombia), Instituto de Visión (Colombia), Marso (México) o Isabel Aninat (Chile). 

Nueveochenta (Bogotá)

Instituto de Visión (Bogotá)

Y, en relación a los artistas, merecen mención Sandra Gamarra (Perú) con las galerías 80M2 Livia Benavides (Perú) y Juana de Aizpuru (España), Dora Longo Bahía (Brasil) con Vermelho (Brasil), Norman Morales (Guatemala) con la galería Rafael Ortiz (España), Abel Barroso (Cuba) con Michel Soskine (con sede en Nueva York y Madrid) y Francois Bucher (Colombia) representado por Alarcón Criado (España) con una de las mejores piezas de toda la feria titulada “El Archivo Macondo (La curva del tiempo cero)” compuesta por 26.454 fotografías de gente anónima tomadas entre los años 80 y 90 en la ciudad de Bogotá.

Dora Longo Bahía / Vermelho

El Archivo Macondo / François Bucher / Alarcón Criado

El Archivo Macondo (detalle) / François Bucher / Alarcón Criado

Al margen de esta selección resulta imposible no hacer alusión a tres rincones top de ARCO 2018 protagonizados por Marcel Dzama en Helga de Alvear (España), por William Kentridge en Kewenig (con sede en Berlín y Palma de Mallorca) y por el proyecto especial de la berlinesa Thomas Schulte con Gordon Matta-Clark.

William Kentridge / Kewenig

Gordon Matta-Clark / Thomas Schulte

El próximo año más y mejor como suele decirse. Pero, si hubiese que resumir esta edición en tres palabras serían: Censura, Feminismo y Latinoamérica. Augurando que, la impronta de ésta última irá in crescendo pues Perú será el país invitado de la próxima edición. Lo venidero en el arte, sin necesidad de sofisticadas reflexiones sobre el futuro, nos lo muestra ya nuestro presente siempre y cuando permanezcamos atentos a todos los movimientos generados a nuestro alrededor.
Y, después de arte-alcoholizarme durante varios días, finalizo con una frase leída en mis múltiples paseos por los dos pabellones de ARCO: “Arte que me hiciste mal y sin embargo te quiero”. Fin de feria.

Federico Manuel Peralta Ramos - Del Infinito Galería

Artículo publicado en:
El Cuaderno 
Bcollector



martes, 7 de marzo de 2017

DE FERIAS VARIAS: UN BREVE RECORRIDO POR LA SEMANA DEL ARTE

La semana madrileña con más actividad artística de todo el año ha llegado a su fin y se ha cerrado con un ARCO más positivo que en anteriores ediciones. Bastante obra de calidad y, por lo que se ha visto, bastante venta también.

ARCOmadrid 2017, que ha contado con Argentina como "País invitado de Honor", ha desarrollado todo un programa paralelo de exposiciones vinculadas al arte latinoamericano: "Ultramar: Fontana, Kuitca, Seeber, Tessi" comisariada por Sonia Becce en el Museo Thyssen-Bornemisza, "Arte latinoamericano: una mirada a la Colección Constantini" comisariada por Estrella de Diego en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando o "Certezas efímeras" de Leandro Erlinch en Espacio Fundación Telefónica, entre otras.

Nido de las Nubes, de Leandro Erlich
en Espacio Fundación Telefónica

La feria, como siempre, ha sido desbordante para cualquier espectador. Pero, puesto que después de la saturación llega la calma, tras descansar la vista y las piernas e ir revisando las fotografías realizadas, es posible analizar con calma las obras que me han atraído más. Del primer pabellón (el número 7) destaco las fotografías de Frank Thiel en la Galería Helga de Alvear, el Alex Katz de la Galería de Javier López y Fer Francés y las propuestas de la Galería Kewenig de Christian Boltanski y Nan Goldin.

Del segundo pabellón (el número 9) reseñaré alguna más puesto que, en conjunto, me ha parecido más atractivo en contenidos. En mi selección está la Galería Leyendecker y sus fotografías de Richard Mosse, F2 y sus obras de Miki Leal, la piezas de Juliao Sarmento en la italiana Giorgio Persano, las esculturas de Jaume Plensa en la Galería Senda y de Juan Muñoz en Elvira González, así como la obra del artista turco Ramazan Bayrakoglu de la Galería Lelong.

Ramazan Bayrakoglu. Galería Lelong / ARCO 2017

Por otro lado, la propia Lelong presentó uno de los proyectos especiales que han sobresalido en este ARCO y que se concentraron también en el pabellón 9. La galería francesa apostó por David Hockney y, entre el resto de Special Projects resaltó, además, el de Espaivisor "Poética y Política. Estrategias artísticas en la neovanguardia húngara" y Babi Dadalov en Jerome Poggi. De este artista visual y poeta de Azerbayán se pudo ver otro de sus murales de telas en la reciente exposición "Atlas de las Ruinas de Europa" en CentroCentro Cibeles y actualmente su trabajo se muestra en el MUSAC de León bajo comisariado de Manuel Olveira. En la propuesta de Espacio Valverde, el Salón Leibniz, distingo el proyecto presentado por Herrero de Tejada con el artista Julián Cruz.

En relación a los actos realizados en los foros de coleccionismo de la feria uno merece especial atención. Se trata de la presentación que llevó a cabo Arteinformado con su director Carlos Gerrero al frente de un arduo y completísimo informe de investigación que lleva por título "100 Activos Coleccionistas de Arte Latinoamericano". Dicho trabajo trata de responder a las siguientes preguntas sobre los coleccionistas: ¿quiénes son? ¿dónde nacieron y residen? ¿qué coleccionan? ¿cuál es su formación y ocupación? ¿cómo apoyan a la creación? o ¿qué grado de implicación tienen con los museos y centros de arte de sus países o del extranjero?. 

Babi Dadalov. Jerome Poggi / ARCO 2017

A la vera de ARCO, un sinfín de ferias más pequeñas se desarrollaron en Madrid. Es el caso de ArtMadrid, JustMad, Drawing Room y las recién estrenadas Urvanity e Hybrid. Quizás demasiada oferta para tan poco tiempo. A pesar de que la feria de Ifema ha ocupado gran parte de mis días he podido visitar también JustMad y Drawing Room. 
De la primera, que contó con una mejor organización que en la pasada edición, he seleccionado un top 3 conformado, por mujeres artistas vinculadas a Asturias, bien por nacimiento o bien por residencia. Este hecho no es casualidad sino fruto de la calidad de todas ellas. Es el caso de Soledad Córdoba en la Galería Blanca Berlín, Cristina Ferrández de PuxaGallery y Sandra Paula Fernández de la Galería Gema Llamazares. De Ferrández sobresale su potente proyecto titulado "Paso de Gigantes", una de cuyas fotografía fue adquirida por la Fundación Masaveu para su colección. Por su parte, Sandra Paula ha mostrado en Just una impresión digital sobre dibond de gran tamaño (230x150 cm) con 6 vídeos multimedia integrados titulada "Saving the Amazong", una crítica cargada de ironía acerca de la antropización radical del territorio y cómo el ser humano es capaz de arrasar con la naturaleza si el beneficio económico que pueda obtener de ella se cruza en su camino.

Saving the Amazong, de Sandra Paula Fernández.
Galería Gema Llamazares / JustMad 2017

La segunda edición de Drawing Room, con Mónica Álvarez Careaga a la cabeza, ha superado las expectativas y tanto la selección de galerías como de obras, ha sido impecable. En general reseño las propuestas de Galería Trinta con Eva Lotz y Pamen Pereira, la Galería Siboney con Florentino Daíz y Daniel Verbis y Gema Llamazares con Guillermo Peñalver y Estefanía Martín Sáenz. Además el programa mostrado por las galerías italianas también ha sido de lo más acertado. Pero, sin duda, para mi las piezas de la feria han sido las de Ángeles Agrela presentadas por la Galería Yusto/Giner.

Ángeles Agrela. Galería Yusto/Giner
Drawing Room 2017

Para poner fin a este breve recorrido por la semana madrileña del arte he de decir que, expresamente, plasmo en el texto todo aquello que me ha gustado. Lo negativo de las ferias prefiero dejarlo para otro momento o, por lo pronto, no darle protagonismo. Digo esto después de haber leído la semana pasada cantidad de artículos sobre la precariedad de los artistas en el sector. Suelo ser discreta pero me gustaría añadir que a veces al banco le falta una pata ¿Qué pasa con la situación de los Historiadores del Arte? Reivindico mi profesión como complementaria a la del artista y alzo la voz contra el intrusismo laboral de comisarios y críticos que salen hasta de debajo de las piedras y cuya formación específica es la justita. He sido eterna asistente de galería pero el hartazgo y el cansancio me llevaron a abandonar pese a lo mucho que me gustaba el trabajo. Ahora, como freelance, trato de sobrevivir del arte y ello se traduce en una ingente cantidad de trabajo que todo el mundo te encarga pero que nadie puede (o quiere) remunerar. Ahí estamos. Lo que ocurre es que normalmente no nos quejamos porque nos ponemos delante de una obra como la anteriormente citada de Juan Muñoz y el mundo se detiene. Se nos olvidan todos los males. Porque el arte es nuestra perdición pero también nuestra salvación. 

Juan Muñoz. Galería Elvira González / ARCO 2017

Artículo publicado en El Cuaderno: https://elcuaderno.blog/2017/03/02/



jueves, 17 de marzo de 2016

LOS QATAR MUSEUMS Y EL "ARAB POWER" DE LA SAGA AL THANI

La familia Al Thani lleva más de dos décadas conformando una gran colección de obras de arte que aglutina desde artefactos islámicos tradicionales a famosas piezas del arte moderno y contemporáneo. Bajo el mecenazgo de Su Alteza el Emir Sheikh Tamim bin Hamid Al Thani y dirigido por su Presidenta, la Excelentísima Jequesa Sheikha Al Mayassa bint Hamad bin Khalifa Al Thani, la familia gobernante de Qatar está profundamente involucrada en el campo del arte. A través de los Qatar Museums han conseguido canalizar esfuerzos para convertir Doha en activo epicentro de las artes, la cultura y la educación en Oriente Medio.

El nombre de Qatar Museums reúne un grupo de museos, instituciones y conjuntos patrimoniales que conforman la infraestructura cultural de Qatar. Desde su fundación en el año 2005, su objetivo es organizar, desarrollar y consolidar unos equipamientos culturales sostenibles a largo plazo. Entre ellos se localizan el Museo de Arte Islámico (Museum ofIslamic Art – MIA), el Mathaf (Museo Árabe de Arte Moderno), el Centro para Visitantes del Conjunto Patrimonio de la Humanidad Al Zubarah, el programa Fire Station: Artistas en Residencia y proyectos futuros como el del Museo Nacional de Qatar.

En 2011, The Art Newspaper definió a Qatar como el mayor comprador de arte del mundo, una auténtica autoridad en el sector y con poder para crear mercado. De hecho, la revista Forbes calificó a la Excelentísima Jequesa Sheikha Al Mayassa bintHamad bin Khalifa Al Thani como una de las mujeres más poderosas del mundo y una de las personas más influyentes del sector artístico.

Chant Avedissian - Iconos del Nilo
(técnica mixta sobre cartón, 52,5 x 72 cm, 1991-2010) - Mathaf:
Arab Museum of Modern Art, Doha.

La activa participación de la familia Al Thani en el mercado del arte no está exenta de polémica debido a la opacidad entorno a las adquisiciones de arte y a la naturaleza pública/privada de los recursos financieros involucrados. Lo que sí es cierto es que su estrategia es pragmática, cuentan con el asesoramiento de expertos internacionales altamente cualificados y apuestan  sistemáticamente por piezas de arte famosas: Jeff Koons, Takashi Murakami, Damien Hirst, Richard Serra, Louise Bourgeois, Mark Rothko, Francis Bacon… Thierry Ehrmann, presidente y fundador de Artprice (el líder mundial en información sobre el mercado del arte), afirma que “Qatar no arriesga, elije lo mejor y está dispuesto a pagar lo que sea necesario".

Está claro que en Oriente Medio se están produciendo cambios en este ámbito. No sólo por el aumento de compradores árabes en el mercado del arte, sino también por la imagen que los jeques tratan de proyectar al exterior invirtiendo los beneficios del petróleo en cultura y educación, fomentando el talento artístico, apoyando a los artistas regionales y generando iniciativas públicas orientadas a la promoción del arte y a la involucración de la sociedad.

Faraj Daham - Sin título
(técnica mixta sobre madera contrachapada,
185 x 172,5 cm, 2000) - Mathaf:
Arab Museum of Modern Art, Doha.

Este año 2016 la Fundación ARCO ha premiado a la Colección H. E. Sheikh Hassan Bin Mohammed Bin Ali Al Thani (Qatar Museums) junto a la Colección Jorge M. Pérez (PAMM Museum Miami) y a la Colección Patrizia Sandretto Re Rebaudengo (Fondazione Sandretto Re Rebaudengo) en la categoría de Coleccionismo Internacional.

Coincidiendo en fechas con ARCO, una selección de los fondos de arte contemporáneo de los Qatar Museums se exhiben en la Sala de Exposiciones de la Fundación Banco Santander en Boadilla del Monte con el objetivo de hacer hincapié en la importancia del coleccionismo  para el fomento del arte contemporáneo. Anteriormente se realizaron exposiciones de otras colecciones: Daros Latinamerica, Sandretto Re Rebaudengo, Rubell Family, Cranford, Grażyna Kulczyk y Goetz. En palabras de Antonio Escámez Torres, presidente de la Fundación, a través de esta muestra “se continúa la línea expositiva de mostrar en la Sala de Arte Santander grandes colecciones internacionales de arte contemporáneo, para darlas a conocer al público español, apoyando además la creación artística y el coleccionismo”.

Youssef Nabil - Nunca te marchaste nº 5
(impresión en gelatina de plata coloreada
a mano, 56 x 43 cm, 2010) - Mathaf:
Arab Museum of Modern Art, Doha.

La muestra, titulada Looking at the World Around You. Contemporary Works from Qatar Museums,  se compone de un total de 160 obra procedentes, en su mayoría, de la colección del Mathaf: Arab Museum of Modern Art de Doha.

El Mathaf (que en lengua árabe significa “museo”) nace con el objetivo de impulsar el diálogo mundial entre creadores, fomentar la investigación y contribuir a la educación de la cultura a través de becas. Su colección de arte árabe moderno y contemporáneo fue donada por el jeque Hassan bin Mohamed bin Ali Al Thani de la Fundación Catar, quien adquirió su primer cuadro en el año 1986 cuando aún era un estudiante de Historia del Arte.

El arte árabe contemporáneo es presentado en esta exposición a través de la mirada de 34 artistas procedentes de Marruecos, Egipto, Líbano, Argelia, Irak, Kuwait y Qatar. Entre ellos se localizan nombres como Etel Adnan, Ahmed Morsi, Baya Mahieddine, Farid Belkahia, Dia Azzawi, Jassim Zaini, Chant Avedissian, Mona Hatoum, Yousef Ahmad, Faraj Daham, Shirin Neshat o Youssef Nabil entre otros. Además, la exposición también acoge a artistas cuyas obras están relacionadas con el mundo árabe, como es el caso de los chinos Yan Pei-Ming y Cai Guo-Qiang.

Shirin Neshat - Nuestra casa está en llamas
(tinta sobre impresión cromogénica digital,
dimensiones variables, 2013) - Mathaf:
Arab Museum of modern Art, Doha.

En palabras de la Excelentísima Jequesa Al Mayassa bint Hamad bin Khalifa Al Thani: “El arte, en sus mejores manifestaciones, crea oportunidades de diálogo y de intercambio y genera nuevas interpretaciones de la historia del hombre. Exposiciones itinerantes como la que hoy presentamos amplían estas oportunidades, llevando obras esenciales de la historia de la expresión artística en el mundo árabe ante nuevas audiencias.”

Las fotografías, pinturas, esculturas, instalaciones y videoinstalaciones que componen esta muestra, hacen referencia a aspectos clave en la comprensión de la realidad árabe aludiendo a cuestiones históricas, sociales, geopolíticas, de memoria y de identidad. 


Mona Hatoum - Corriente subyacente (cable eléctrico cubierto
con tela, bombillas y potenciómetro informatizado,
dimensiones variables, 2004) - Mathaf:
Arab Museum of Modern Art, Doha.


Artículo publicado para Bcollector


sábado, 1 de febrero de 2014

LA PROLONGADA AUSENCIA DEL ARTE CONTEMPORÁNEO RUSO

              La realidad rusa desde mediados de los años ochenta lucha por el complejo tránsito de un sistema comunista a un sistema democrático. En 1991 se desintegra la URSS. El choque con la economía de mercado se torna traumático y aquella utópica sociedad sin antagonismos anhelada por el sistema soviético se da de bruces con el capitalismo.

El comisario y crítico de arte Viktor Misiano, apunta a esta compleja realidad como un aspecto fundamental para la comprensión del actual mercado del arte en Rusia. Un mercado sustentado en alto grado por una clase privilegiada de nuevos ricos. Una élite económica rusa que alterna petróleo y arte, adquiriendo éste último como símbolo de estatus social y como una nueva forma de ocio. Misiano señala que detrás de esta actitud se encuentra el ansia, calificada por él de provinciana, de “convertirse en más occidental que el propio Occidente”. Se habla más del coleccionista ruso que del artista ruso. Esta realidad es la consecuencia directa del particular contexto histórico del país y de su brusca irrupción en el sistema de libre mercado.


Viktor Misiano

              Los años más fecundos de la vanguardia artística rusa se concentran entre la Revolución de 1917 y la instauración de la dictadura personalista de Stalin en 1929. A partir de entonces el arte más revolucionario estéticamente hablando deviene, a juzgar por las autoridades, en exceso formalista y de difícil comprensión para el pueblo soviético. Es rechazado al no considerarse útil para el adoctrinamiento de las masas. La implantación del Realismo Socialista en 1932 liquida todo arte experimental y renovador teniendo consecuencias fatales para el desarrollo de la cultura contemporánea rusa durante las posteriores décadas. Toda voz crítica con el régimen era acallada. El premio Nobel de literatura Alexandr Solzhenitsyn, autor de la magna trilogía Archipiélago Gulag en la que relata su reclusión en un campo de internamiento, llegó a solicitar por carta a los líderes de la Unión Soviética a comienzos de la década de los setenta, un arte libre.
La situación comienza a cambiar tímidamente en los años ochenta, cuando entra en escena Gorbachov y la Perestroika, aunque la inestabilidad se mantendrá hasta el intento de golpe de Estado de 1991.


Alexandr Solzhenitsyn en la portada de la revista Time (1974)

Es posible establecer un nexo de unión entre esos dos hitos en la historia de la Rusia contemporánea, entre la Revolución de 1917 y la fecha de disgregación de la URSS en 1991.
La película Octubre (1927), realizada por el cineasta soviético Serguei Eisenstein como conmemoración del décimo aniversario de la Revolución de 1917, comienza con un primer plano del derribo de la estatua del zar Nicolás II. En las siguientes imágenes, el proletariado, armado con una alta escalera y cuerdas, derroca el símbolo de la autocracia y se alza con el triunfo de la colectividad.
Como paralelo icónico, el fin de la URSS en 1991 también se recuerda por la retirada de la estatua de Lenin emplazada en el centro de Kiev y por el derrumbe de la estatua del fundador de la KGB.

Arte y política, ¿arte político o arte politizado? La caída de estatuas representativas, con la consecuente aniquilación simbólica del poder que representan, marcan un punto y aparte en cada uno de esos definitorios tránsitos en la Rusia del siglo XX.


Caída de la estatura del fundador de la KGB

            Ante la compleja situación histórica, política y social del país, ¿cómo se adapta el arte y el artista ruso actual a la mercantilización que el sector muestra hoy día después de la represión sufrida en el pasado comunista?
La vanguardia rusa y sus artistas gozaron de amplio calado internacional. Kandinsky, Malevich, El Lissitzky, Tatlin, Rodchenko, Gabo, Pevsner… Sin embargo, desde esos nombres hasta finales del siglo XX, incluso hasta hace pocos años, el artista ruso ha permanecido prácticamente invisible en el panorama artístico mundial. 
Han sido muchas las décadas consumidas entre los dos momentos históricos analizados en el anterior párrafo y recordados por la caída de los citados emblemas escultóricos. El arte ruso muestra una prolongada laguna desde la llegada de Stalin al poder, cuando se finiquitó todo atisbo de vanguardia y los intentos de revitalización artística fueron censurados, reprimidos y muchos creadores se vieron forzados al exilio. 


Fotomontaje (1920, Alexander Rodchenko)

                    Occidente parece sufrir una cierta amnesia, un vacío artístico consecuencia directa de las especiales circunstancias de Rusia. Por ello, la figura del artista ruso se antoja recóndita al espectador actual.  Es “la ficción gramatical” del mercado del arte, extrapolando el concepto acuñado por Arthur Koetsler en su novela El cero y el infinito. La autoinmolación personal por parte de los miembros a favor de la causa del Partido, es la reflexión de la que parte Koetsler para teorizar sobre la ausencia del Yo, como primera persona del singular, sacrificado frente al interés común y la propugnada lucha de clases. El hombre autónomo no tenía cabida durante el comunismo y el individualismo era considerado contrarrevolucionario y  antojo petit-burgueois.
Partiendo de esta reflexionada teoría de Koetsler, y tomando la licencia de descontextualizarla de su sentido primigenio, resulta didáctico y clarificador aplicar dicho concepto de “la ficción gramatical” a la circunstancia concreta del creador ruso y su casi inexistente presencia dentro de los canales artísticos mundiales.
El artista contemporáneo ruso aparece desenfocado ante los ojos de los profesionales del sector. Observando las fotografías de Alexeï Vassiliev, fantasmagorías de los personajes retratados, es posible establecer un paralelismo estético-conceptual en relación con lo argumentado hasta el momento. Sus figuras parecen metáforas de la borrosa situación en la que se encuentra el artista ruso. Alegorías de una realidad que, desde hace unos años, parece estar modificándose para liberar al arte ruso de su reclusión en una especie de gulag artístico y mostrarlo al resto del planeta.



Étude Nº12.01, Serie Instans Troublés (Alexeï Vassiliev)

                En el año 2007 se instituyeron los Premios Kandinsky por parte de la Fundación ArtChronika con el objetivo de convertirse en una plataforma de muestra y de reconocimiento para el arte ruso actual. En el año 2011 la edición de ARCO tuvo a Rusia como país invitado. En el año 2012, el centro Arts Santa Mònica de Barcelona celebró la exposición En un desorden absoluto, una selección de obras de los ganadores del mencionado Premio Kandinsky entre los años 2007 a 2012.
                    Los artistas rusos herederos de la Perestroika, van abriéndose camino y accediendo al mercado internacional. Constituyen ejemplos destacados las fotografías de Sergey Chilikok y del colectivo Blue Noses, las instalaciones de Alexander Brodsky e Irina Korina, las performances  de Oleg Kulik y Andréi Kuzkin…
Son trabajos artísticos de una personalidad estética intransferible,  arriesgados,  potentes y, muchos de ellos, rabiosamente punzantes y críticos. Reflejan las turbulencias (políticas, sociales, religiosas) no sólo pasadas sino también presentes de la Rusia contemporánea y muestran vocación por acceder a los circuitos de la cultura internacionales, pero manteniendo la vinculación a su contexto y pujando fuertemente por adquirir también el reconocimiento del mercado artístico de su país.


An Epoch of  Clemency (2005, Colectivo Blue Noses)


Sergey Chilikov

                           

Artículo publicado en Revista Sie7e (Junio, Nº3)